Asociación Urantia Internacional

 

La Asociación URANTIA Internacional (IUA por sus siglas en inglés) es una organización social y de servicio formada por lectores, creada por la Fundación URANTIA, para asistir en la diseminación de las enseñanzas de El libro de URANTIA.

 

La misión última de la Asociación, como de la Fundación, es la de aumentar y elevar el estado de felicidad y bienestar del ser humano, como individuo y como miembro de la sociedad, a través del fomento de una religión personal, una filosofía y una cosmología, que sean compatibles con el desarrollo intelectual y cultural del ser humano. Busca promover, mejorar y expandir entre los pueblos del mundo la comprensión de la cosmología y la relación del mundo en que vivimos con el universo, de la génesis y destino del hombre y su relación con Dios, de las verdaderas enseñanzas de Jesús, y la realización de la Paternidad de Dios y Hermandad de los Hombres.

 

La IUA busca conseguir sus objetivos fomentando y desarrollando programas que estimulen el estudio profundo de El libro de URANTIA, desarrollando los líderes y maestros necesarios para estimular y facilitar la difusión de las enseñanzas, y estableciendo servicios educativos y materiales de apoyo para ayudar a los lectores en la comprensión de las enseñanzas del libro. Su labor incluye la relación social y de servicio tanto a lectores y grupos de estudio como a los no lectores. Este trabajo de vinculación incluye la promoción de grupos de estudio, y el mantenimiento de una red mundial de puntos de contacto y referencia: respondiendo a preguntas de los lectores; patrocinando reuniones, seminarios y conferencias, y publicando boletines y revistas.

 

A través de la IUA, los lectores de El Libro de URANTIA pueden unirse a la tarea colectiva de proveer un ministerio de servicio e interacción social tanto para lectores como no lectores. Es deseable que las enseñanzas de El Libro de URANTIA sean difundidas desinteresadamente, sin presunción, ni a la espera de un reconocimiento personal, enfocándose -como Jesús lo hizo- en el progreso espiritual de cada individuo.

"La religión del reino es persona e individual, los frutos, los resultados, son familiares y sociales. Jesús nunca dejó de exaltar lo sagrado del individuo en contraste con la comunidad. Pero también reconocía que el hombre desarrolla su carácter mediante el servicio altruista; que desenvuelve su naturaleza moral en las relaciones amantes con sus semejantes" (El Libro de URANTIA, p. 1862.7).